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Tres mitos sobre combinar publicidad exterior con estrategia digital que conviene dejar atrás

Cuando se propone sumar un espectacular a una estrategia que hasta ahora ha sido puramente digital, casi siempre aparecen las mismas objeciones. Vale la pena revisarlas una por una, porque varias de ellas se basan en supuestos que ya no corresponden a cómo funciona realmente el mercado publicitario de una ciudad como Guadalajara.

Mito 1: “Nadie mide los resultados de un espectacular”

Es cierto que un espectacular no genera un clic rastreable como lo hace un anuncio digital. Pero eso no significa que sea imposible medir su efecto: comparar el volumen de búsquedas de marca y el tráfico directo al sitio antes y después de instalar el anuncio da una idea bastante clara de si está funcionando o no.

Quien ya tiene experiencia con marketing digital en guadalajara suele tener las herramientas de analítica necesarias para hacer justamente esa comparación, lo que convierte a la publicidad exterior en algo mucho menos “a ciegas” de lo que parece a primera vista.

Mito 2: “Es una inversión que solo pueden pagar las marcas grandes”

Este mito viene de comparar espectaculares en las avenidas más caras de la ciudad, sin revisar el resto del mercado. Los costos varían muchísimo según la zona, el tamaño de la estructura y la duración del contrato, y hay opciones que caben en presupuestos bastante más modestos de lo que la mayoría asume.

Antes de descartar la idea por costo, revisar las opciones reales de renta de espectaculares en guadalajara suele sorprender: hay ubicaciones de buen tráfico que no requieren el mismo presupuesto que una campaña en las vialidades más codiciadas de la ciudad.

Mito 3: “Si ya invierto en digital, un espectacular es redundante”

Esta es quizás la idea más extendida y la menos precisa. El digital y la publicidad exterior no compiten por el mismo tipo de atención: uno actúa cuando la persona ya está buscando algo, el otro actúa cuando la persona ni siquiera lo tiene en mente todavía. Son complementarios casi por definición, no sustitutos el uno del otro.

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